El 7 de agosto volvimos a encontrarnos para celebrar juntos el Día del Exalumno.
Fue un día para compartir, rezar y, sobre todo, para dar gracias al Sagrado Corazón de Jesús por tantos momentos vividos en el Colegio de María.
Porque hay lugares que se convierten en parte de nuestra historia. Vuelven quienes caminaron por estos patios, quienes compartieron aulas, recreos, celebraciones, risas, aprendizajes y tantos momentos que quedaron para siempre en el corazón.
Vuelven los rostros, las historias, las amistades y los recuerdos. Y, con ellos, vuelve también ese profundo sentido de pertenencia que hace que, aunque pase el tiempo, siempre haya un lugar al que sentimos que podemos volver.
Este año, nuestro encuentro tuvo además un significado muy especial: celebramos los 130 años de la Pascua de nuestra querida Madre Catalina de María Rodríguez, viviendo su lema: “Fieles al amor que la inspiró”.
Madre Catalina soñó con una escuela capaz de formar corazones según el Corazón de Jesús. Por eso, sus palabras siguen iluminando la misión del Colegio de María:
“Formen esos tiernos corazones al molde del Corazón de Jesús”.
En este encuentro dimos gracias especialmente por cada promoción que celebra sus aniversarios de egresados, por tantos años compartidos y, sobre todo, por esos vínculos que el paso del tiempo no pudo borrar.
Porque ser parte del Colegio de María es llevar una historia en el corazón. ❤️
Y cuando volvemos a encontrarnos, descubrimos que esa historia sigue viva.











